Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de junio de 2011

PERMANECER EN EL

En la mesa de la vida, en el banquete del desarrollo, hay muchas y graves ausencias, que no podemos pasar por alto. Las estadísticas nos alarman, de vez en cuando, respecto al sinsentido de nuestro olvido. Ciertos acontecimientos puntuales sacuden nuestra indiferencia y nos mueven a la solidaridad. Pero no basta con esas buenas respuestas esporádicas, porque la pregunta, la interpelación es constante. Más aún, es urgente, pues el hambre está causando demasiadas víctimas, para que nos encojamos de hombros. Urge una más justa distribución de la riqueza, es inaplazable la solidaridad en el reparto de los alimentos, ya que es insostenible una mesa repleta de comensales hartos, en medio de una multitud muerta de hambre. En el banquete de la humanidad es urgente que estemos todos compartiendo el pan y disfrutando de la palabra.
Luis Betés
Feliz finde

sábado, 21 de mayo de 2011

V PASCUA. YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA

EL CAMINO
Aunque esté lleno de baches y piedras
y tenga infinidad de curvas,
aunque vaya por colinas y valles
y sean frecuentes las pendientes,
aunque sea estrecho y sin césped,
unas veces polvoriento, otras lleno de barrizales,
voy por él
siguiendo tus huellas,
soñando utopías,
buscando sombras,
anhelando metas,
disfrutando la experiencia.
Y Tú, que vas por delante,
te me revelas y ofreces cada día
como camino, verdad y vida.
(Fl Ulibarri, Al viento del Espíritu)
                                                           Feliz semana

martes, 8 de marzo de 2011

REZANDO VOY

Hola a todos y todas:
Mañana iniciamos la Cuaresma... tiempo de gracia, de     búsqueda... una nueva oportunidad para encontrarnos con nosotros, para encontrarnos con Dios que vive en nosotros... para crecer y seguir construyendo... para vivir el evangelio con más pasión y compromiso.
Siempre decimos que no tenemos tiempo para orar,
que no sabemos como hacerlo, aquí os paso un enlace, es de “rezando voy”, una forma sencilla de orar en estos días de cuaresma... cada día se nos propone una canción, el evangelio, una pequeña reflexión... apenas son diez minutos y además te lo puedes descargar en un mp3, escucharlo cuando vas al trabajo, en el autobús, en el coche... en fin, tal como dicen los autores de la página: Ojalá sea, para todos, ocasión de adentrarnos en este mundo tan necesario de la búsqueda de Dios cada día...
Espero que os ayude y lo disfrutéis... feliz camino de la cuaresma...

                                 http://www.rezandovoy.org/

domingo, 6 de marzo de 2011

LLEGAS, CUARESMA

Llegas, Cuaresma, a punto y siempre tarde:
Puntual porque, no te atrasas más de lo necesario
y siempre tardiamente, porque veo que podría haber cambiado en algo
Me miro y siento que soy el mismo de siempre
que busco excusas para seguir siendo simple fachada y con pocos cimientos
Que me gusta más el ruido
que la calma que necesita mi alma agitada
¿Por qué me cuesta tanto cambiar?

Llegas, Cuaresma, a punto y siempre a destiempo:
Puntual porque, sé que necesito un momento de gracia
y tarde porque, a veces, pienso que para mí pasó la oportunidad
¿Por qué se me hace tan cuesta arriba convertirme?
¿Por qué viendo la luz prefiero perderme en la oscuridad?
¿Por qué teniendo el poder de la oración me escondo en el sin sentido?
¿Por qué poseyendo una mano para la caridad
la cierro y la dejo olvidada en el bolsillo?

Llegas, Cuaresma, a punto y siempre tarde:
Puntual porque, sé que ésta, es mi hora
el instante en el cual, el Señor, me llama para acompañarle
Para iniciarme en el horizonte de la cruz
Para levantarme cuando en los caminos tropiece
Para contemplar el valor supremo de un Dios
Si en Belén se hizo amor,
en el Calvario, ese amor, se hará locura

Llegas, Santa Cuaresma, como quien va en busca de lo perdido
¡Aquí tienes a uno!
¡Cámbiame sin pretender por mi parte que los demás lo hagan!
¡Cámbiame en mis actitudes y así se creará un entorno más justo!
¡Cámbiame en mi relación con Dios, y mi corazón estará más descansado!
¡Cámbiame en mi relación con los demás,y mis rutas estarán llenas de amigos!
¡Cámbiame en mi forma de ver las cosas,y sentiré que Cristo es la razón suprema de todo!
¡Cámbiame en mi egocentrismo,e intuiré la presencia de un Alguien que camina junto a mí, codo con codo!
¡Cámbiame en mis expresiones de fe para que, los que me rodean, me reconozcan como a un seguidor de Jesús!
¡Cámbiame en mi cobardía y, así, pueda acercarme al gran día de la Pascua!
                                                                Amén.

sábado, 17 de abril de 2010

Tercera capilla domiciliaria de la Virgen del Carmen

Ayer, 16 de abril, se bendijo la tercera capilla domiciliaria de la Virgen del Carmen que visita nuestras casas de Cox. Unas quince mujeres forman el tercer grupo que acogerá en sus casas la capillita con la imagen del Carmen y la tendrán dos días al mes cada una,  con un guión de recibimiento y oraciones formarán esta cadena de oración. Ya son más de 45 casas que de momento visitan estas tres capillas. Tenemos tres capillitas más pedidas y los grupos nuevos ya están esperando. Os avisaremos cuando lleguen las imágenes de la Virgen.

jueves, 15 de abril de 2010

Jueves 15 de abril: 17'45 rezo de vísperas y Exposición del Señor

Hoy jueves a las 17'45 h rezaremos vísperas y tendremos Exposición del Señor, rezaremos por las vocaciones. Aquí tenéis la oración por si la queréis imprimir.

VÍSPERAS Oración de la tarde


V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre...

Himno: ES LA PASCUA REAL, NO YA LA SOMBRA

Es la Pascua real, no ya la sombra,
la verdadera Pascua del Señor;
la sangre del pasado es sólo un signo,
la mera imagen de la gran unción.

En verdad, tú, Jesús, nos protegiste
con tus sangrientas manos paternales;
envolviendo en tus alas nuestras almas,
la verdadera alianza tú sellaste.

Y, en tu triunfo, llevaste a nuestra carne
reconciliada con tu Padre eterno;
y, desde arriba, vienes a llevarnos
a la danza festiva de tu cielo.

Oh gozo universal, Dios se hizo hombre
para unir a los hombres con su Dios;
se rompen las cadenas del infierno,
y en los labios renace la canción.

Cristo, Rey eterno, te pedimos
que guardes con tus manos a tu Iglesia,
que protejas y ayudes a tu pueblo
y que venzas con él a las tinieblas.Amén.

SALMODIA
Ant. 1. Cristo está constituido por Dios juez de vivos y muertos. Aleluya.

Salmo 71   I  - PODER REAL DEL MESÍAS

Dios mío, confía tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud.

Que los montes traigan paz, y los collados justicia; que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos del pobre y quebrante al explotador.

Que dure tanto como el sol, como la luna, de edad en edad; que baje como lluvia sobre el césped, como llovizna que empapa la tierra.

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna.
Que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.

Que en su presencia se inclinen sus rivales; que sus enemigos muerdan el polvo; que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo.

Que los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones; que se postren ante él todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan.

Gloria al Padre…

Ant. Cristo está constituido por Dios juez de vivos y muertos. Aleluya.

Ant. 2. Él será la bendición de todos los pueblos. Aleluya.

Salmo 71 II

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres;

él rescatará sus vidas de la violencia,
su sangre será preciosa a sus ojos.
Que viva y que le traigan el oro de Saba;
él intercederá por el pobre y lo bendecirá.

Que haya trigo abundante en los campos, y ondee en lo alto de los montes, den fruto como el Líbano, y broten las espigas como hierba del campo.

Que su nombre sea eterno, y su fama dure como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos, y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas; bendito por siempre su nombre glorioso, que su gloria llene la tierra. ¡Amén, amén!

Gloria al Padre…

Ant. Él será la bendición de todos los pueblos. Aleluya.


Ant. 3. Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo y lo será siempre. Aleluya.

Cántico: EL JUICIO DE DIOS

Gracias te damos, Señor Dios omnipotente, el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.

Se encolerizaron las naciones,
llegó tu cólera, y el tiempo de que sean juzgados los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas,

y a los santos y a los que temen tu nombre, y a los pequeños y a los grandes, y de arruinar a los que arruinaron la tierra.

Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;

porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.

Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.

Por eso, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre…

Ant. Ayer como hoy, Jesucristo es el mismo y lo será siempre. Aleluya.
LECTURA BREVE 1Pe 3, 18. 21b-22

Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conduciros a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida. Lo que actualmente os salva no consiste en limpiar una suciedad corporal, sino en impetrar de Dios una conciencia pura, por la resurrección de Jesucristo, que llegó al cielo, se le sometieron ángeles, autoridades y poderes, y está a la derecha de Dios.
RESPONSORIO BREVE

V. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.

V. Al ver al Señor.
R. Aleluya, aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. El que tiene fe en el Hijo tiene la vida eterna. Aleluya.

Cántico de María.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre…

Ant. El que tiene fe en el Hijo tiene la vida eterna. Aleluya.


PRECES
Alabemos y glorifiquemos a Cristo, a quien Dios Padre constituyó fundamento de nuestra esperanza y primicia de la humanidad resucitada, y aclamémoslo, suplicantes:

Rey de la gloria, escúchanos.

- Señor Jesús, tú que, por tu propia sangre y por tú resurrección,penetraste en el santuario de Dios, llévanos contigo al reino del Padre.

- Tú que, por tu resurrección, robusteciste la fe de tus discípulos y los enviaste a anunciar el Evangelio al mundo, haz que los obispos y presbíteros sean fieles heraldos de tu Evangelio

- Tú que, por tu resurrección, diste e la salud, al tullido del templo, mira con bondad a los enfermos y manifiesta en ellos tu gloria.

-Tú que, por tu resurrección, fuiste constituido primogénito de los muertos que resucitan, haz que los difuntos que en ti creyeron y esperaron participen de tu gloria.

Terminemos nuestra oración con las palabras del Señor: Padre nuestro...

ORACIÓN
Te pedimos, Señor, que los dones recibidos en esta Pascua den fruto abundante en toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.

viernes, 26 de marzo de 2010

SÉPTIMO DÍA DEL SEPTENARIO A LA VIRGEN DE LOS DOLORES


SEPTIMO DIA 

Por la señal de la santa Cruz...

ORACION PARA TODOS LOS DIAS... (Igual que el día uno).

SEXTO DOLOR. Soledad de la santísima Virgen María. También vino Nicodemo, el que había ido de noche a ver a Jesús. Trajo como cien libras de mirra perfumada y aloe. Envolvieron el cuerpo de Jesús con lienzos perfumados, con esta mezcla de aromas, según la costumbre de enterrar de los judíos. Cerca del lugar donde crucificaron a Jesús había un huerto, un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado. Aprovecharon entonces este sepulcro cercano para poner ahí el cuerpo de Jesús porque estaban en la preparación de la fiesta de los judíos. (Juan 19, 39-42)

REFLEXIÓN. Muerto y sepultado el hijo, viene la soledad de la madre, ¡qué sola queda en el mundo la madre de Jesús!. No tiene padres ni esposo, tenía un hijo y lo han matado. Terminada la sepultura de Jesús, María se retiró en compañía del discípulo amado de Jesús, quien la cuidaría como su propia madre. María sufría y meditaba en su soledad los hechos que la habían sucedido a su hijo; meditaba todas las cosas en su corazón. El hijo muerto ya no sufría, pero los sufrimientos soportados por el hijo seguían torturando el corazón de la madre.
A las personas que han sufrido una pérdida muy querida se las consuela acompañándolas en su dolor y tristeza. Acompañemos a María en las horas de amargura y soledad. Es nuestra Madre. Que la madre Dolorosa acompañe a tantas personas que sufren y viven en soledad: a los hombres que de una u otra forma sufren al soledad del alma por causa de s sus propios pecados, a las madres que han perdido a sus hijos, a las esposas abandonadas, a los enfermos y ancianos abandonados en los asilos y hospitales, a los presos olvidados a los desplazados sin recursos y a los abandonados por causa de al indiferencia de los hombres.

Meditación en silencio

PROPOSITO: Acompañar a algún familiar o amigo que padezca el abandono de los suyos.

SUPLICA: Por la terrible amargura que causaron en el cielo  cuando dieron sepultura a Jesús, haz que mi alma llegue pura al paraíso. Para que la Madre Dolorosa nos dé un corazón solidario con el fin de aliviar el abandono y soledad de nuestros hermanos, construyendo así una nueva sociedad, más justa y más fraternal, Nuestra Señora de los Dolores intercede por nosotros. (Padrenuestro y Ave María).

Oración final, (como el primer día).

jueves, 25 de marzo de 2010

SEXTO DIA DEL SEPTENARIO A LA VIRGEN DE LOS DOLORES


SEXTO DIA

Por la señal de la santa Cruz...

ORACION PARA TODOS LOS DIAS... (Igual que el día uno).

SEXTO DOLOR. Nuestra Señora recibe en sus brazos a su hijo difunto. Siendo ya tarde vino un hombre rico, de Arimatea, que se llamaba José y que también se había hecho discípulo de Jesús. Fue donde Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús y el gobernador ordenó que se lo entregaran. (Mateo 27, 57-59)
REFLEXIÓN. Como puntos de meditación para este día reflexionemos con lo que dice el padre José Luis Martín Descalzo en su obra "Vida y misterio de Jesús de Nazaret": "Cuando José de Arimatea llegó con el permiso para desclavar y enterrar a Jesús, debían ser ya las cuatro y media de la tarde. José de Arimatea había traído consigo nada menos que cien libras de una mezcla de mirra y aloe. Juan sentía una cierta vergüenza al ver que, del grupo de los doce, sólo estaba él. Recordó las palabras del Maestro cuando dijo un día. "herirán al pastor y se dispersarán las ovejas.". La tarea de desclavar al reo era difícil y delicada. Tenía que hacerse lentamente si se quería tratar con mimo al cadáver. Y el pequeño grupo de los amigos de Jesús se movía en torno a él de puntillas, como si estuviera dormido y pudiera despertarse. Comenzaron por quitarle los clavos de los pies. Vino luego la tarea de desencajar el horizontal con Jesús clavado. Cuidadosamente lo sacaron de la muesca y descendieron cuerpo y travesaño. Ya en el suelo, sacaron los clavos de las manos y todo el cuerpo reposó sobre la roca. Juan trató de mantener alejada a María, pero cuando el cuerpo estuvo ya en tierra, no pudo impedir que ella corriera hacia él. Se sentó en el suelo junto a su cabeza y comenzó a limpiar su rostro, mientras José de Arimatea y Nicodemo lavaban su cuerpo ensangrentado. Limpiaban sus miembros como si fueran los de un niño, le parecía soñar. Dentro de ellos algo les decía que el Maestro iba a despertarse de un momento a otro...".
Penetra el corazón de María y mide, si puedes las dimensiones del inmenso dolor de María que sostiene en sus brazos el cuerpo muerto de su hijo. Que Nuestra Señora de los Dolores nos de fortaleza y valor para soportar los padecimiento de nuestra vida.

Meditación en silencio

PROPOSITO: Acompañar y ayudar a los enfermos de la familia o de conocidos con el fin de que se reconcilien con Dios.

SUPLICA: Por aquel dolor que sufriste en el momento de tener en vuetros brazos al hombre de Dios difunto, haced que junto a la cruz, llore con vos. Para que las madres que entierran inconsolables a sus hijos encuentren alivio a sus dolores. Nuestra Señora de los Dolores  intercede por ellas. (Padrenuestro y Ave María).

Oración final, como el primer día.

miércoles, 24 de marzo de 2010

QUINTO DÍA del Septenario a la Virgen de los Dolores

QUINTO DIA 

Por la señal de la santa Cruz...

ORACION PARA TODOS LOS DIAS... (Igual que el día uno).


QUINTO DOLOR. La Virgen María al pie de la cruz. Junto a la cruz de Jesús estaba su madre, y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús al ver a la madre y junto a ella a su discípulo, aquel al que más quería, dijo a la madre: "mujer ahí tienes a tu hijo, después dijo: hijo ahí tienes a tu madre. Desde ese momento el discípulo se lo llevó a su casa (Juan 19 25-28).


REFLEXIÓN. Tal vez no existía en el mundo un espectáculo más desgarrador que el de una madre junto al lecho de su hijo moribundo o junto al féretro de su hijo muerto. Este espectáculo se ve con frecuencia, pero lo que se ha visto rara vez, si es que se ha visto, es que una madre esté contemplando la ejecución de su hijo condenado a muerte, sabiendo que es inocente y que muere víctima de las pasiones desencadenadas contra él. Ese espectáculo es lo que nos presenta el Evangelio en el Monte Calvario. La Virgen María está presenciando al pie de la cruz la ejecución de su propio hijo.  Está colaborando con su dolor y sufrimiento en la obra redentora. María se acerca cuanto puede al pie de la cruz, clava su mirada en el rostro de su hijo. Tiende hacia él sus brazos como si quisiera arrancarlo del leño durísimo de la cruz y reclinarlo en su regazo de madre, como lo hacía cuando era niño, pero no puede. Ni siquiera puede aliviarle sus tormentos. Ve sus labios abrasados por la sed y no puede acercar a ellos una gota de agua. Lo ve desangrarse lentamente y no puede contener la sangre de sus heridas. Lo ve mover la cabeza atormentada por el dolor y no puede sostenérsela entre sus manos. Ve sus ojos manchados de lágrimas y de sangre y no puede limpiárselos. Sólo las madres podrán adivinar un poco el dolor de aquel corazón. María es la madre del gran dolor porque no hay dolor como el suyo. Los dolores de la Virgen forman parte de su misión terrena. Así lo profetizó el anciano Simeón: "una espada de dolor atravesará tu alma".

Pidámosle a Nuestra Señora de los Dolores que esté siempre al pie de nuestra cruz cada día. Hay tantos hombres y mujeres que llevan una cruz pesada. Que alivie el dolor de los enfermos. Que consuele a los presos en las cárceles infrahumanas. Que dé pan a los que tienen hambre. Que dé abrigo a los que no tienen techo ni vestido. Que nos haga comprender que el dolor de nuestras cruces, llevado con amor, purifica, santifica y engrandece. 

Meditación en silencio.

PROPÓSITO: hacer una obra de misericordia (visitar a un enfermo o a un preso o dar una limosna).

SÚPLICA: Por aquel dolor tan fuerte que tu alma padeció en la muerte de Jesucristo, haz que dichosa suerte obtenga yo cuando muera. Por todos los que sufren llevando su propia cruz. Nuestra Señora de los Dolores  intercede por ellos. (Padrenuestro y Ave María). 


Oración final, como el primer día. 

martes, 23 de marzo de 2010

Oración por los sacerdotes en Semana Santa

En el contexto de la celebración del Año Sacerdotal, invitamos a que en todas las procesiones de la próxima Semana Santa, bien al inicio y final de las mismas o bien durante su desarrollo, se realice  una oración por los sacerdotes.

+ Rafael Palmero Ramos, Obispo de Orihuela-Alicante
y Junta Diocesana de Hermandades y Cofradías de Semana Santa



ORACIÓN POR LOS SACERDOTES . Al comienzo o al final de la procesión. Semana Santa 2010.


Monitor: La Iglesia nos pide que, en este Año Sacerdotal, todos los cofrades y hermanos nos unamos elevando súplicas a Dios por la santidad de nuestros sacerdotes y para que nunca falten ministros del Evangelio.

Ante Jesús, Sacerdote eterno, por el misterio de su pasión que celebramos y con la intercesión de su Madre decimos:
 R/ Danos sacerdotes santos.


Lector: 
- para que no falte quien lleve los niños, los adolescentes y los jóvenes a ti, y completen con gozo la formación y la iniciación cristiana: R/

- Para que no deje de haber en cada pueblo quien diga a sus moradores: "He ahí vuestra Madre", mostrando la suya: R/

- Para que tus ovejas descarriadas experimenten que les busca tu amor de pastor: R/

- Para que esté siempre atendido el Sacramento de tu Perdón: R/

- Para que en todo lugar se ofrezca a tu nombre la limpia oblación de la Hostia pura, santa e inmaculada: R/

- Para que diariamente se realice tu gran deseo de que tus discípulos coman tu Pascua y la casa de tu festín esté siempre llena: R/

- Para que siempre haya corazones jóvenes, dispuestos a seguir la llamada de Dios: R/

- Para que las familias cristianas sean testigos del Evangelio y fomenten la vocación sacerdotal y religiosa: R/

- Para que suscites nuevos operarios que atiendan la abundante mies de tus campos: R/

Monitor:
V/. Concluyamos nuestras peticiones diciendo juntos la oración que el Señor nos enseñó:
R/ Padre nuestro

Monitor:
V/. Pedimos también la intercesión de su Santísima Madre en el misterio de su soledad y dolor diciendo:
R/. Dios te Salve

Monitor: Oración: 
Señor Jesús, Sacerdote eterno, al recordar este misterio de tu Pasión, te pedimos que santifiques a tus sacerdotes, y los hagas fieles dispensadores de los méritos de tu Redención. Que por ellos, por el ejemplo de su vida, por su palabra y los sacramentos, llegue a nosotros tu salvación, y produzca frutos de santidad. Concédenos, Señor, esta gracia, Tú que, Resucitado, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén..
CUARTO DIA 

Por la señal de la santa Cruz...

ORACION PARA TODOS LOS DIAS... (Igual que el día uno).


CUARTO DOLOR. La Virgen María encuentra a su hijo con la cruz a cuestas. Cuando lo llevaban tomaron a un tal Simón de Cirene que volvía del campo y le cargaron la cruz de Jesús para que la llevara detrás del él. Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él. Jesús volviéndose hacia ellas del dijo: "hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos, porque está por llegar el día que se dirá: felices las madres sin hijos,  felices las mujeres que no dieron a luz ni amamantaron. Entonces se pondrán a decir a las montañas: "Caed sobre nosotras"; y a las colinas: "¡Aplastadnos!", porque si así tratan al árbol verde, ¿qué harán con el seco? (Lucas 23, 26-32).


REFLEXIÓN.
Seguramente María estaba acompañada de las santas mujeres que seguían a Jesús camino del Calvario. El padre José Luis Descalzo en su obra "Vida y misterio de Jesús de Nazaret" hace la siguiente reflexión: "Ve a su hijo. Ve los despojos que han quedado de él y apenas puede creerlo. Lo sabe y le parece imposible. Lleva treinta años temiéndolo y ahora se da cuenta de que sus temores se quedaron cortos... también el hijo ha visto ya a la madre y ahora él es quien quisiera esconderse. Si tuviera las manos sueltas se limpiaría el rostro y se alisaría el cabello para que ella no lo viera como está. Hace un esfuerzo por enderezarse y es como si, ante el dolor de ella todos sus dolores hubieran desaparecido. Se miran y en la mirada se abrazan sus almas y el dolor de los dos disminuye al saberse acompañados. Y el dolor de los dos crece al saber que el otro sufre. Lo que en realidad distingue a estos dos corazones de todos cuantos han existido no es la plenitud del dolor sino la plenitud de su entrega. Quizá otros han sufrido tanto como ellos pero nadie lo hizo tan amorosa y voluntariamente. El centurión interrumpe el abrazo de las almas que han durado por décimas de segundo. Adelante, grita, y el hijo se va de los ojos de la madre que ahora tiende las manos hacia él como intentando el abrazo que no ha podido darle. Sólo la madre de su hijo único condenado injustamente a muerte puede entender el dolor de esta hora. Sólo la madre del mejor de los hijos. Sólo la mejor de las madres, la del alma más profunda, la del alma más ensanchada por el amor del dolor..."

La Virgen María hoy ya no se encuentra en la Vía Dolorosa. Reina gloriosa en el cielo y desde allí nos mira e intercede por nosotros. Hoy somos nosotros los que caminamos esta Vía del Calvario, especialmente los secuestrados y sus familias, los huérfanos, los mutilados, las viudas, los inválidos y desplazados que ha dejado la violencia en nuestra patria. Pidamos a la Virgen Dolorosa que comparta con nosotros el dolor. Que nos ayude a ser hombres y mujeres de esperanza. Que nos haga mirar con fe y con esperanza el sufrimiento. Que alivie el dolor de las madres viudas y abandonadas. Que nos acompañe en este camino de dolor que estamos andando. 

Meditación en silencio


Propósito: Acompañar, ayudar a las madres viudas y abandonadas.

SUPLICA. 
Por el dolor venerado que tuviste al hallar a Jesús llevando la Cruz, haz que me sea llevadero aún el más duro pesar. Por las familias que han sufrido el dolor de la desaparición de sus seres queridos. Nuestra Señora de los Dolores intercede por ellas. (Padrenuestro y Ave María). 


Oración final, (como el primer día).

CANTO POPULAR DEL SEPTENARIO A LA VIRGEN DE LOS DOLORES

GRUPO DE SEÑORAS QUE CANTAN EL SEPTENARIO A LA VIRGEN


1º Dolor circuncisión ofrece la Madre al Hijo, la Madre al Hijo. Al pecho de la Madre llega el cuchillo.

HAY MADRE BUENA, HAY MADRE BUENA, HAY MADRE BUENA,
YO SOY ESE MAL HIJO, CUÁNTO ME PENA

2º Por guardar de un Herodes la Madre al Hijo, la Madre al Hijo, huyendo por desiertos lo lleva a Egipto.

3º En el templo la Madre su Hijo pierde, su Hijo pierde. Como es pérdida grande mucho lo siente.

4º  Cruz pesada al Calvario llevaba el Hijo, llevaba el Hijo. Se encontró con su Madre fuerte conflicto.

5º A la Madre le enclavan en cruz su Hijo, en cruz su Hijo, y en su pecho qué ecos hace el martillo.

6º A la Madre le entregan su Hijo muerto, su Hijo muerto, qué hacecillo de mirra para su pecho.

7º Su tesoro en el Hijo la Madre entierra, la Madre entierra, y los dos corazones allí se quedan

ESTABA AL PIE DE LA CRUZ LA MADRE DE GRACIA, HERMOSA,
AFLIGIDA Y DOLOROSA VIENDO PENDIENTE A JESÚS.
AGUDO Y CRUEL PUÑAL HIERE A LA MADRE DOLIENTE
DE TRISTEZAS UN TORRENTE DA A SU PECHO VIRGINAL

lunes, 22 de marzo de 2010

Promulgación comunitaria de la penitencia

 Cada uno sabe qué signos de conversión ha de cumplir a nivel personal. Pero ya que juntos hemos celebrado el perdón de Dios, vamos a adoptar juntos un compromiso en el que se demuestre que nuestra comunidad ha renacido con un espíritu nuevo.   Os propongo como penitencia... Las tres rejas...
LAS TRES REJAS
 El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de éste y le dice:
-Oye maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...
-¡Espera! -lo interrumpe el filósofo-.
¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad.
¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad.
Eso que quieres decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario...
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad.
¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido. 

El martes 23 de marzo a partir de las 19'30 h: Confesiones



Examen de conciencia para confesarnos...
Queremos revisar nuestra vida, renovar nuestra vida, renovar nuestra justicia y pedir perdón, celebrando así la misericordia de Dios. Por eso, decimos con sinceridad...

He pecado mucho de pensamiento 
Nuestra mente siempre está trabajando, pero depende de nosotros si tenemos pensamientos creativos u ociosos...
¿Cuántas veces pensamos una cosa pero decimos o hacemos otra...?
¿Cuántas veces con el pensamiento, ofendemos a Dios y al prójimo, aunque externamente no aparentemos nada..?
¿Cuántas veces juzgamos mal?
¿Cuántas veces perdemos el tiempo por estar pensando en tantas cosas que no nos llevan a nada bueno, sino por el contrario, nos incitan al mal...?
Por eso, pensemos en silencio para sentir verdadero arrepentimiento y poder decir con todo el corazón: “Perdóname, Dios bueno y misericordioso, porque he pecado mucho de pensamiento”.

He pecado mucho de palabra...
Pensemos en las malas palabras, dichas, sobre todo, con coraje y odio, con el fin de insultar o herir a los demás...
Pensemos en las críticas, las murmuraciones y los juicios destructivos que hacemos de los demás...
Pensemos en tantas conversaciones inútiles...
Pensemos en las mentiras y excusas que inventamos...

En fin, pensemos en silencio en todo lo que pecamos a través de nuestras palabras, para sentir verdadero arrepentimiento y decir de todo corazón: “Perdóname, Dios bueno y misericordioso, porque he pecado mucho de palabra”

He pecado mucho de obra 
Todas nuestras obras que van contra el amor a Dios y al prójimo, son los pecados de los que tenemos que arrepentirnos:
Las envidias y los egoísmos...
El rencor y la venganza...
El no cumplir con nuestras obligaciones ...
Las infidelidades a los compromisos contraídos...
Todas nuestras obras contra la justicia, contra la caridad... 
Y tantas cosas que hacemos y ofenden a Dios a los hermanos....
Por eso, entremos en nuestra conciencia, revisemos nuestras actitudes y nuestros hechos, para arrepentirnos y decir con todo el corazón: “Perdóname, Dios bueno y misericordioso, porque he pecado mucho de obra”

He pecado mucho de omisión...
“Yo no mato, ni robo, ni le hago mal a nadie...” solemos decir. Pero debemos también preguntarnos: Y el bien que pude haber hecho... ¿por qué no lo hice?
Esa palabra de aliento que no dije...
Ese consejo que no di por vergüenza o por miedo...
Esa vez que me callé y no defendí a alguien ante una situación de injusticia...
Esas veces que no quise comprender a los demás, ni escucharlos, ni ayudarlos...
Esas buenas obras que dejé de hacer por comodidad...
Ese buen ejemplo que no di...
Todas esas veces que “pude” pero “no quise”...

Pensemos, pues, en serio, en todo el bien que he dejado de hacer. Sintamos verdadero arrepentimiento y digamos con todo nuestro corazón: “Perdóname, Dios bueno y misericordioso, porque he pecado mucho de omisión”...

Recemos ahora el “Yo confieso” con plena conciencia...
Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho
de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.



Plegaria de perdón: Mirando con fe y con amor a Cristo crucificado, pedimos perdón por todos nuestros fallos:

Todos: Oh Señor, escucha y ten piedad. 
Por todo aquello que pude hacer y no hice.
Por las palabras que callé por pudor, por temor o por el qué dirán...
Por los besos que no di y el cariño que callé.
Por el trabajo mediocre que hice sin ilusión.
Por los días grises que he vivido sin disfrutarlos.
Por no interesarme bastante por los demás.
Por ir deprisa y no ver al hermano.
Por no escuchar al otro, por estar lleno de mí.
Por no acoger a los que me eran molestos.
Por juzgar con dureza los fallos ajenos.
Por quejarme en exceso y amargar la vida a los que están a mi lado.
Por mis egoísmos, que me hicieron aislarme y pensar sólo en mí mismo.
Por mis adiciones que sólo tú conoces.
Por mi mediocridad para vivir mi amistad contigo.
Por no construir una iglesia más a tu estilo.
Por tener un corazón raquítico.
Y por miles de cosas más, Señor, te pido perdón a ti y, sobre todo, a todos mis hermanos que eran los que me necesitaban.

 Míranos, Jesús, y sálvanos con tu mirada. Tú, que moriste por nuestros pecados, haznos vivir en el amor.

TERCER DÍA DEL SEPTENARIO VIRGEN DE LOS DOLORES




TERCER DIA 

Por la señal de la santa Cruz...

ORACION PARA TODOS LOS DIAS... (Igual que el día uno).


TERCER DOLOR. La Virgen María pierde a su Hijo Santísimo. 
Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua, y cuando cumplió doce años, fue también con ellos para cumplir este precepto. Al terminar los días de las fiesta, mientras ellos regresaban el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que José lo supiera, ni tampoco su madre, creyendo que se hallaba en el grupo de los que partían, caminaron todo un día y después se pusieron a buscarlo entre todos sus parientes y conocidos. Pero, como no lo hallaron, prosiguiendo su búsqueda volvieron a Jerusalén. Después de tres días lo hallaron en el Templo, sentado en medio de los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían quedaban asombrados de su inteligencia y de sus respuestas. Al encontrarlo se emocionaron mucho y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué te has comportado así?, tu padre y yo te buscábamos muy preocupados. El les contestó: ¿Por qué me buscábais?, ¿No sabíais que tengo que estar donde mi padre?. Pero ellos no comprendieron lo que les acababa de decir. Volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndoles. Su madre guardaba fielmente en su corazón todos esos recuerdos. (Lucas 2, 41-51).


REFLEXIÓN. Ese viaje era importante para Jesús: era día de su entrada oficial a la vida religiosa de su pueblo. El viaje de Nazaret a Jerusalén solía hacerse en cuatro jornadas y todo el trayecto tenía un estilo de procesión litúrgica. Era una verdadera peregrinación. Para la Pascua acudían a Jerusalén miles de palestinos con el fin de celebrarla en el templo. Jerusalén era por esos días un hormiguero en fiesta. Jesús por primera vez veía a un sacerdote del templo sacrificar el cordero pascual y ofrecerlo a su padre en el altar. Es posible que Jesús pensara que dentro de poco tiempo él sería el cordero sacrificado por los pecados del mundo y su alma se llenó de ansiedad, se sintió golpeado y por eso "quiso enterarse de todo, preguntar y conocer y tratar de llegar hasta el fondo de aquel mundo misterioso. Su pérdida en el templo no fue pues una casualidad ni una aventura. Jesús a los doce años no es un chiquillo que se pierde entre el gentío, es, por el contrario, el muchacho ávido de encontrar respuestas a las preguntas que le arden el alma" (José Luis Martín Descalzo). Sus padres, José y María de regreso a Nazaret, al enterarse que su hijo no iba en la caravana se confundieron mucho y no encontraban explicación de su desaparición. Regresaron a Jerusalén con el alma destrozada y a los tres días lo encontraron en medio de los doctores de la ley. Durante esos tres días de búsqueda, María sufrió mucho al no encontrarlo pero fue mayor su dolor ante la respuesta misteriosa y desconcertante de su hijo: "¿por qué me buscabais? ¿no sabiais que tengo que estar donde mi padre?. José y María sabían perfectamente que el padre natural de su hijo era Dios y a lo mejor pensaron que ya iba a empezar la tarea que sería la salvación y ruina de muchos y una espada para ellos. María revivió en su alma las profecías de Simeón y de Isaías y por eso sufrió muchísimo (Lucas 2, 41-51; Isaías 53, 1-10).


En esta época hay muchos niños y jóvenes desaparecidos y madres inconsolables que lloran su ausencia. También hay algunos jóvenes que han perdido el rumbo de su existencia y se han alejado o están en camino de alejarse y perderse para Dios. Es deber de los padres y maestros estar solícitos para enderezar el rumbo de sus hijos y alumnos con sus consejos y ejemplos. Que Nuestra Señora de los Dolores fortalezca a las madres que han experimentado la dolorosa desaparición de sus hijos y que ilumine a las que se esfuerzan por enderezar el camino de los que se encuentran extraviados.


Meditación en silencio. 


Propósito: Ser solidario con las madres de hijos desaparecidos. 


Súplica: Por el dolor que sentiste la vez que en Jerusalén, al niño Jesús perdiste y en tres días no lo viste, no lo pierda yo también. Por las madres que han experimentado la dolorosa desaparición de sus hijos. Nuestra Señora de los Dolores, intercede por ellas. (Padrenuestro y Ave María). 


Oración final, (como el primer día)

sábado, 20 de marzo de 2010

SEGUNDO DÍA DEL SEPTENARIO A LA VIRGEN DE LOS DOLORES

SEGUNDO DIA
Por la señal de la santa Cruz...


ORACION PARA TODOS LOS DIAS... (Igual que el día uno).

SEGUNDO DOLOR. La huída a Egipto. "Después que partieron los Magos, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "levántate, toma el niño y a su madre y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al niño para matarlo". José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre y se retiró a Egipto. Permaneció allí hasta la muerte de Herodes. (Mateo 2, 13-16).

REFLEXIÓN. Con la llegada y adoración de los reyes Magos, María comenzó a comprender que la profecía de Simeón empezaba a cumplirse: su hijo ya era "luz para iluminar a todos los pueblos". Pero tuvo miedo de tanta alegría. Algo le decía que aquella misma noche iba a conocer el cruel sabor del filo de la espada. Ese presentimiento se hizo realidad cuando José le avisó que tenían que huir a Egipto porque Herodes buscaba al niño para matarlo y María comenzó a comprender también la otra parte de la profecía: "serpa puesto como una señal que muchos rechazarán" y que sería blanco de la contradicción de los hombres. La partida para Egipto fue repentina y oculta. Huyeron sin pararse a pensar, sin estudiar el camino que habrían de seguir, ni donde podrían refugiarse. Sabían únicamente que tenían que alejar a su hijo de Herodes Partieron sin despedirse de nadie, sin dejar huellas porque en un ambiente de terror, hasta el mejor amigo se convierte en traidor. Allí estaba presente la espada que anunció Simeón. Cuánto dolor sentirían José y María al ver a su hijo perseguido y al dejar su patria. Cuánto dolor sentiría María por las penalidades del camino y durante el tiempo de destierro en su país lejano. En estos tiempos también hay muchas familias desplazadas y muchos niños perseguidos. Que la Madre Dolorosa los proteja. (Meditación en silencio).

PROPOSITO: Acoger y ayudar a una familia desplazada o perseguida y colaborar en darle un trato digno a lo niños.

SUPLICA: Por aquel dolor tan fiero que sufriste en la huída el país de Egipto, quiero caminar con pie certero por la senda de la vida. Por las familias que huyen por causa de al violencia y de la envidia, Virgen de los Dolores intercede por ellos. (Padrenuestro y Ave María).

Oración final, (como el primer día).

DOLORES DE LA VIRGEN: STABAT MATER

1.- Estaba la Madre dolorosa junto a la Cruz llorando, mientras su Hijo pendía.
2- Su alma llorosa, triste y dolorida, fue traspasada por una espada.
3.- ¡Oh cuán triste y afligida estuvo aquella bendita Madre del Unigénito!.
4.- Estaba triste y dolorosa, como madre piadosa, al ver las penas de su Divino Hijo.
5.- ¿Qué hombre no lloraría, si viese a la Madre de Cristo en tan atroz suplicio?
6.- ¿Quién no se contristaría, al contemplar a la Madre de Cristo dolerse con su Hijo?.
7.- Por los pecados de su pueblo vio a Jesús en los tormentos, y sometido a los azotes.
8.- Vio a su dulce Hijo morir abandonado, cuando entregó su espíritu.
9.- ¡Ea, Madre, fuente de amor!. Haz que sienta yo la fuerza de tu dolor, para que contigo llore.
10.- Haz que arda mi corazón en amor de Cristo mi Dios, para que así le agrade.
11.- ¡Oh santa Madre!. Haz esto: graba las llagas del Crucificado en mi corazón hondamente.
12.- De tu Hijo lleno de heridas, que se dignó padecer tanto por mí, reparte conmigo las penas.
13.- Haz que yo contigo piadosamente llore, y que me conduela del Crucificado, mientras yo viva.
14.- Haz que esté contigo junto a la Cruz; pues deseo asociarme en el llanto.
15.- ¡Oh Virgen la más ilustre de todas las vírgenes! no seas ya dura para mí; haz que contigo llore.
16.- Haz que lleve la muerte de Cristo; hazme socio de su Pasión y que venere sus llagas.
17.- Haz que, herido con sus heridas, sea yo embriagado con la Cruz y con la Sangre de tu Hijo.
18.- Para que no me queme y arda en las llamas, por ti, oh Virgen, sea defendido en el día del juicio.
19.- ¡Oh Cristo! Cuando hubiere de salir de aquí, dame, por tu Madre, que llegue a la palma de la victoria.
20.- Cuando el cuerpo feneciere, haz que al alma se le de la gloria del Paraíso. Amén.

V.- Ruega por nosotros, Virgen dolorosísima .
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oremos:
Oh Dios, en cuya Pasión fue traspasada de dolor el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre María, según la profecía de Simeón: concede propicio que, después de venerar su trasfixión y sus dolores, por los gloriosos méritos, súplicas e intercesión  de todos los Santos fieles en acompañarle junto a la Cruz, consigamos el efecto feliz de tu Pasión. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Nota: Puedes oir la música en latín y ver la partitura en  ENLACES, MUSICA LITÚRGICA, CANCIONERO, en Indice pulsa la "S" y allí está.

Septenario de la Virgen de los Dolores (para hacer cada día)

Septenario de los dolores de Nuestra Señora.
Los 7 Dolores de María

Por la señal... 
1- Pedimos perdón:
"Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico tu perdón y por medio de tu gracia concédeme ser verdaderamente merecedor de tu amor, por los méritos de tu Pasión y Muerte y por los dolores de tu Madre santísima".

D.- Abrid, Señor, mis labios.
R.- Y mi boca proclamará vuestra alabanza.
D.- Oh, Señor, ven en mi ayuda.
R.- Y apresúrate a socorrerme.
D.- Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R.- Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

2-Oración preparatoria
Nuestra Señora de los Dolores, Madre de Piedad, llena de aflicción y amargura, te suplico ilustres mi entendimiento y enciendas mi voluntad para que con espíritu fervoroso contemple tus santos dolores que se proponen en este Septenario, y pueda conseguir las gracias prometidas a los que reflexionen sobre tus sufrimientos. Amén.
(Quienes quieren hacer una meditación más profunda rezan un Padrenuestro, 7 Ave Marías y un Gloria por cada dolor).

 Primer dolor: La profecía de Simeón,(Lc 2, 22-35)
Breve meditación: "Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste con el anuncio de Simeón cuando dijo que tu corazón sería el blanco de la Pasión de tu Hijo. Haz, Madre Mía, que sienta en mi interior la Pasión de tu Hijo y tus dolores"
Rezar un Ave María.

 Segundo dolor: La persecución de Herodes y la huida de la Sagrada Familia a Egipto (leer Mt 2, 13-15). 
Breve meditación: Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste en el destierro a Egipto, pobre y necesitada en aquel largo camino. Haz, Señora, que sea libre de las persecuciones de mis enemigos
Rezar un Ave María.

 Tercer dolor: La pérdida del Niño a los doce años en el templo de Jerusalén por tres días (leer Lc 2, 41-50)
Breve meditación: "Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste con la pérdida de tu Hijo durante tres días en Jerusalén. Concédeme lágrimas de verdadero dolor para llorar culpas por las veces que he perdido a mi Dios y que lo halle para siempre".
Rezar un Ave María.

 Cuarto dolor: Su encuentro con Nuestro Señor Jesucristo cargado con la cruz, en la calle de la Amargura
Breve meditación: " Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste al ver a tu Hijo con la cruz sobre los hombros, caminando al Calvario con escarnio, baldones y caídas. Haz, Señora, que lleve con paciencia la cruz de la mortificación y de los trabajos cotidianos"
Rezar un Ave María.

Quinto dolor: La crucifixión de Jesús (leer Jn 19, 17-39)
Breve meditación: " Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste al ver morir a tu Hijo clavado en la cruz entre dos ladrones. Haz, Señora, que viva crucificado con mis vicios y pasiones
 Rezar un Ave María.

Sexto dolor: Cuando recibió en sus brazos su Sacratísimo Cuerpo descolgado de la Cruz (leer Mc 15, 42-46)
Breve meditación: "Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste al recibir en vuestros brazos aquel santísimo cuerpo difunto y desangrado, con tantas llagas y heridas. Haz, Señora, que mi corazón viva herido de amor y muerto a todo lo profano"
 Rezar un Ave María.

Séptimo dolor: Cuando lo depositó en el sepulcro, quedándose Ella en la más triste soledad (Jn 19, 38-42) 
Breve meditación: "Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padeciste en tu soledad, sepultado ya tu Hijo. Haz, Señora, que yo quede sepultado a todo lo terreno y viva sólo para Ti y sienta en mi interior la Pasión de tu Hijo y tus dolores"
Rezar un Ave María.

3-Oración final
Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubre mi alma con tu protección maternal a fin de que siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a su amor y obedezca a su divina voluntad. Quiero, Madre Mía, vivir íntimamente unido a tu Corazón que está totalmente unido al de tu Divino Hijo. Átame a tu Corazón y al Corazón de Jesús con tus virtudes y dolores. Protégeme siempre. Amén.

Comienza el Septenario a la Virgen de los Dolores. Primer día.

Imagen de Nuestra Señora de Los Dolores de Cox

PRIMER DÍA :  Por la señal de la santa Cruz...

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS.
Señor mío, Jesucristo, Redentor del mundo, que por tu vida, pasión y muerte nos redimiste de la esclavitud del demonio y nos abriste las puertas del cielo, concédenos por la intercesión de la afligida Virgen María Nuestra Señora de los Dolores, el perdón de nuestras culpas y la gracia de vivir y morir en tu santa ley. Detestamos con el más sincero arrepentimiento las ofensas que te hemos hecho, por las cuales sufrió tanto nuestra dulcísima Madre María. Confirma, ¡oh, buen Jesús!, los propósitos de enmienda que nos inspira tu misericordia y por los siete dolores de la Virgen que ahora vamos a considerar, haz que seamos fieles a tus mandamientos para conseguir las eternas alegrías. Amén.

PRIMER DOLOR.
Simeón profetiza a la Virgen María la pasión de Jesucristo. "Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era muy bueno y piadoso y el Espíritu Santo estaba en él. Esperaba los tiempos en que Dios atendiera a Israel y sabía por una revelación del Espíritu Santo que no moriría antes de haber visto al Cristo del Señor. Vino, pues, al templo inspirado por el Espíritu Santo, cuando sus padres traían al niñito para cumplir con él los mandatos de la Ley. Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios con estas palabras: "Señor, ahora, ya puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has dicho, porque mis ojos han visto a tu Salvador que tu preparaste para presentarlo a todas las naciones, luz para iluminar a todos los pueblos y gloria de tu pueblo, Israel". Su padre y su madre estaban maravillados por todo lo que decía Simeón del niño. Simeón los felicitó y, después, dijo a María, su madre: "mira, este niño debe ser causa tanto de caída como de resurrección para la gente de Israel. Será puesto como señal que muchos rechazarán y a TI MISMA UNA ESPADA TE ATRAVESARA EL ALMA. Pero en eso los hombres mostrarán claramente lo que se siente en sus corazones, (Lucas 2,25-36).

REFLEXIÓN
Fue intenso el dolor de la Virgen cuando a los cuarenta días de nacido su hijo, Simeón le profetizó que una espada de dolor le atravesaría el alma a causa de los sufrimientos que iba a padecer el niño. En ese momento se le clavó la espada en el corazón de la Madre y así lo llevó toda su vida; y lo atravesaría cuando viera aquel hijo muriendo en la Cruz. María conocía las sagradas Escrituras y en ese momento se le vino a la mente todo lo que los profetas anunciaban sobre los padecimientos del Redentor. Recordó la profecía de Isaías que dice: "fue maltratado y humillado, fue llevado como un cordero al matadero, detenido y enjuiciado injustamente y herido de muerte por los crímenes del pueblo" (Isaías 53, 7-9). Este pensamiento acompañó a María toda su vida y por eso sufrió intensamente. Jesús realizó todos los acontecimientos de su vida, desde su Encarnación hasta su Resurrección, por la redención del hombre y, María lo acompañó y estuvo siempre junto a Él. El Concilio Vaticano II nos enseña: "La santísima Virgen, concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo al Padre en el templo, padeciendo con su hijo cuando moría en la Cruz, cooperó de forma enteramente impar en la obra del Salvador con la obediencia, la Fe, la esperanza y la ardiente caridad, con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Por eso es nuestra Madre en el orden de la gracia" (L.G.n 61). Por eso podremos decir que la Virgen es la Corredentora del género humano, porque colaboró intensamente con la obra redentora de su hijo.

Manifiesta tu agradecimiento a la Virgen de los Dolores, por su colaboración en la salvación del hombre, con un sincero arrepentimiento de tus pecados con la confianza de que serán perdonados por su intercesión. (Meditación en silencio).

PROPÓSITO: Hacer una buena confesión de los pecados.

SUPLICA: Por la triste profecía del anciano Simeón, consígueme, Madre mía, que llore de noche y día las culpas del corazón. Por las madres que reciben la noticia de alguna desgracia de sus hijos, Virgen de los Dolores, intercede por ellas.

(Padrenuestro y Ave María).